Uno, dos, trece…catorce.

30 dic

Si, vuelvo a dar por saco con el blog. Si, la alusión a la conocida canción de U2 que comienza con esa cuenta inexplicable es más que evidente, pero como diría Frank Sinatra, a mi manera.Y si, hay que despedir lo que se va en breve haciendo un resumen.

Evidentemente, he de decir que he tenido muy abandonado el blog estos meses. Han sido días complicados y tiempo dubitativo, pero no os voy a pedir perdón por ello, no me arrepiento. El perdón y las lamentaciones se dan cuando se tienen que dar, y daros mierda para leer sin inspiración ni motivación no merecía la pena, no quería hacer perder el tiempo a mis seguidores.

Al grano, que no estamos para tonterías. En este post recopilamos un año (sí, uno, que se dice pronto pero tiene miga) en pensamientos y reflexiones de las que cuando piensas que pocas cosas quedan ya por ver, te llevas una gigante torta en la cara que te hace ver lo que de verdad importa. Os pido escuchéis esta canción de fondo mientras seguís leyendo.

 

 

 

 

¿Pero qué es lo que de verdad importa?

Para unos, unas cosas, para otros, otras tantas diferentes. Este año he aprendido a ver un poco más allá, me he aventurado en andanzas que ni los valientes que llenan el cementerio sé yo si tendrían el arrojo suficiente para embarcarse.

He entendido que la perfección no es una característica, es una bendición. Te permite aprender, te permite crecer como persona y en cualquier ámbito, pero tienes que estar dispuesto a luchar por la vida, por muchas veces que te haya hecho caer, y pos tus sueños, porque a veces, es lo único que te queda y no es poco. Mientras haya sueños, habrá un motor para seguir, un objetivo que conseguir, una meta a la que llegar, un motivo al que agarrarse. Hemos estado tan perdidos en lo superficial, en los problemas, en las cosas malas que nos rodeaban (tantas que es difícil, lo reconozco, no caer en esa tentación) que no vemos lo que dejamos ir y perdemos hasta ser tarde. No somos capaces de cuidar nada, de mantenerlo entre las manos tres segundos sin escurrirse por las palmas hacia abajo y escuchar antes que verlo el sonido resquebrajado de los mil pedazos en los que se convierte el asunto.

No concebimos que lo que os digo es tan de sentido común que efectivamente, es el menos común de los sentidos utilizados.Y las desgracias nunca vienen solas, que se dice. Excusas. Permití estar lamentándome más tiempo del que me gustaría, hasta que actué y tomé decisiones.

Tuve un profesor en secundaria que me marcó mucho. Siempre nos preguntaba ni nos arrepentíamos de algo. Cuando le contestaban que no, decía que éramos un poco desgraciados. La gente lo tomaba a mal. Yo incluído, siempre pensando que había que sacar el pecho e ir hacia adelante a pesar de todo. Con el tiempo he aprendido a ver lo que él mencionaba: me arrepiento de tantas cosas…y algunas, volvería a repetirlas, sin duda, para ser quién soy, son experiencias. Ahora, pasados casi diez años, sigo metiendo la pata, aunque prefiero no hacerlo y lo hago menos que antes. Y cuando estoy a tiempo, arreglo las cosas antes de que sea demasiado tarde.

Y por todo ello, digo que 2013 no ha sido un año especialmente bueno, por no decir una auténtica basura. Y no puedo cambiar miles de cosas que hice, ni las decisiones que no tomé, ni siquiera puedo lamentarme. Pero si hacer enmienda, propósito al menos, de no fallar a mis principios, los que me hicieron ser querido, ser amado y ser respetado, cambiar para mejorar mi puntualidad, mi fobia a probar lo desconocido, mis tantas otras cosas estúpidas…las no idiotas, dejádmelas, por favor.

Quiero ser feliz, nunca sabemos lo que nos queda aquí en este mundo y la vida es corta, corriendo de aquí allí sin mirar que lo que pasa alrededor posiblemente sea lo que necesitamos. Probad a poder sentir el vértigo de perder algo, de vivir en la incertidumbre, de sentiros solos en medio de un montón de gente, de acordaros de alguien cuando menos lo esperáis, echar de menos algo inesperadamente, aprender a vivir de otro modo distinto…cerrad los ojos por un momento y poneros en ese papel. ¿Da miedo, verdad?

Pues eso es al vida, circunstancias en constante dinamismo. Y he decidido que ser feliz es una actitud que se busca más que un affaire encontrado. Y luchar por ello es una obligación. Destino, camino, luz…escribimos nuestras vidas nosotros, incluso los más puristas del destino miran a ambos lados antes de cruzar. Muchas de las veces no tenemos lo que nos merecemos, pero otras no vemos que no queremos tenerlo y es por egoísmo.

Este año he sido orgulloso, poco observador a veces, humilde, despistado, loco, hiriente, luchador…tantas cosas que no me caben en el armario los disfraces. No sabía valorar el placer de una cena con amigos, de una sonrisa no forzada, de un abrazo sentido, un beso robado, una caricia oportuna, una charla antes de dormir, un domingo de descanso, un sábado libre, un gol por la escuadra, una llamada inesperada…

Y es que hay cosas que lo cambian todo. Los recuerdos son momentos que nos ayudan a saber que no perdimos, que vivimos. Podemos recogerlos y luchar por tener mejores momentos con esas personas o excusarnos en que es más fácil aislarnos y dejar pasar el tiempo. ¿Y si no tuviéramos tiempo?

En definitiva, no echaré de menos este año, después de este rollo lo tengo seguro. Pero que se quede ahí guardadito por si necesito revisarlo de ahora en adelante. No voy a permitir que cuatro numeritos de pacotilla me derrumben un sueño, ni que distancias hagan perder sentimientos ni amistades, ni que las decepciones resten ilusiones. Yo no voy a permitirlo.

Me voy a tomar la licencia de coger un párrafo que no es mío, perdonadme, y ponerlo aquí. Esa persona sé que no se molestará: “Vivimos para encontrar esas personas que nos hacen la vida más llevadera. Los errores son buenos, las victorias dulces y los recuerdos, la mejor imagen de nosotros mismos”.

Dicho esto, sed valientes, sed ambiciosos, conformaros con lo que consideréis, no lo hagáis con lo que no queráis, valorad lo que tenéis, cometed locuras, sed felices, sonreír, haced felices a los demás, luchad, luchad y volved a luchar por lo que queréis, amad, tened cerca a vuestros amigos y quedad con ellos, no maduréis del todo, no perdáis el espíritu de niño, tomad decisiones, arriesgad, volveros locos y ser cuerdos, cread recuerdos, vivid momentos, sed buena gente, no hay tanta como os hacen creer, mirad la vida desde otro prisma, es una mierda, pero es mejor vivirla bien que mal, y sobretodo, sobretodo, tened un año mejor que el anterior. Y si pensáis que no se puede, es que sois unos cobardes; si pensáis que es imposible, es que no queréis conseguirlo. No soy ningún gurú, soy una persona normal que no le da la gana irse de aquí sin serlo, que excusas hay de sobra.

Y si, soy raro. Si, soy especial, incluso diferente. Si, menuda despedida. Si, estoy loco. Y si, voy a cambiar las cosas que no me gustan y a ser cabezón si la cosa lo requiere. No me voy a ir de aquí por eso.

2013 ha muerto. Viva el 2014.

 

“Aquellas cosas por las que vivir es por las que merecería la pena morir;

aquellas por las que morir es por las que merece la pena vivir”

(Anónimo)

Sueño de 3 noches de verano

29 jul

Si alguien ha reconocido la similitud con la obra maestra de Shakespeare (y probablemente haya visto/oído hablar de la película pero poco más), puede continuar leyendo.

No significa que el contenido que va a detallarse en los próximos párrafos tenga mucho más que ver con la obra, pero el título de la entrada al blog es más que suficiente para situar al personal en el ambiente.

Me propuse realizar y llevar a cabo una crónica sobre el LowCostFestival acaecido este recién terminado fin de semana en Benidorm. Y también me marqué como objetivo que no fuera un sinsentido de palabras técnicas sobre música, términos objetivos sobre las actuaciones o cosas varias que podéis encontrar en cualquier revista o site medio serio en la web y que, seguramente, sean mucho mejores que la mía. Por ello me desmarco hacia contar vivencias que cualquiera de los que leáis y hayáis estado en este u otros festivales os podáis identificar, la otra cara de un festival que me supera cada año, cada día, hora, minuto y segundo de mi existencia.

 

Two Door Cinema Club en un momento de su actuación en el Low Cost 2013, en Benidorm.

 

Es Lunes y uno se despierta pensando en todos y cada uno de lso recuerdos y momentos vividos desde ese ya lejano Viernes 26 de Julio. Las sensaciones de escuchar la música desde fuera del recinto mientras uno va entrando, pulsera en muñeca, hace que suban pulsaciones. No ves el momento de empezar a disfrutar…los amigos y las amigas que acompañan a servidor llevan una sonrisa ilusionante cargada en sus mejillas, junto con una energía mágica que atraviesa el alma de los presentes, miles de gargantas dispuestas a dejarse la voz y aparcar sus problemas en el parking del festival.

Llega el turno de decidirse por el concierto de turno, a veces con dudas, a veces con una claridad que roza la locura. Ojos abiertos de par en par, brillantes, a expensas de los primeros acordes o sonidos, o luces, que indiquen que ya empieza el espectáculo. Miradas de complicidad, cuchicheos y apuestas sobre cuál será el inicio o la canción con la que comenzarán a poner en pie al auditorio que espera como una jauría hambrienta de emociones y diversión.

Y llega. Llega el primer grito, el primer salto, el primer suspiro al aire. Los brazos arriba, el puño alto, intentado tocar el cielo, testigo de una epopeya mística que durará eternamente en nosotros , y una sensación de felicidad que invade todo el cuerpo. Unos aullidos ante una explosión de sonido inesperada, abrazos entre desconocidos, amistades nuevas forjadas en sudor y letras que provocan sensaciones.

Y sigue un non-stop durante horas que suceden rápido cuando ya han pasado, entre copas, risas y valientes que adoran notas musicales melódicas lanzadas al aire de la costa alicantina, rodeados gente. Y están sintiéndose protagonistas de su propia historia, de sus anécdotas y de la gloria que te deja un grupo de personas encima de un escenario. Los flashes, los vídeos, los móviles haciendo su papel de cazadores de imágenes, de momentos, de acciones. El mecanismo es activado en todo su esplendor.

Y al día siguiente, una cara conocida que ansiabas ver y no esperabas, en medio de la nada, te devuelve la esperanza mientras sigue sonando un temazo y alrededor no cabe un alfiler. Y un tipo anónimo que te abanica después de darte el gustazo de haber bailado con la muerte y el sofoco, de haber dado todo y más en un momento determinado. Cambios de escenario buscando alargar la felicidad a tope, de estirar todo lo posible el moemnto que estás viviendo, como ensimismado, dentro de un sueño del que no quieres despertar. Un vaso al aire en el subidón de una canción anuncia una lluvia de vete a saber qué, pero no importa, no importa porque sigues ahí como si nada. Y la risa de los amigos relativiza el asunto, te devuelve a la realidad del concierto. Y no ves el momento de terminar la noche, apuras, y sale bien.

 

 

Ves gente ir y venir en un goteo constante: parejas, grupos, trabajadores, cantantes…cada uno con su propia historia, su propia versión, de una misma cosa vivida a la vez por todos en conjunto. Y eso es bonito.

Sin saber muy bien cómo, llegas al último día diciéndote a ti mismo que no habrá un mañana, a lo que colabora el grupo de turno metiéndote en el tema de lleno, como si cayeras en el agua de una piscina, abstrayéndote de todo. Y bailas hasta que tus pies exhaustos golpean el pavimento y el dolor te sube hasta la sien, y ésta libera las sustancias para que continues hasta el amanecer, entre brindis y ruidos hermosos, con aquellos valientes como tú que están ahí, a tu lado. Y cuándo piensas que no puede ir a más, la cosa va. Y te embelesa, te quita el sentido, te pone, te excita sobremanera. Te deja atónito: veinte mil personas entonando una letra a coro, haciendo saltar una risa ahogada y emocionada al cantante, y alguna que otra lágrima en primera fila.

Y es ahí, en ese preciso instante, cuando piensas en nada, solo sientes, solo estás en armonía contigo mismo y con el mundo. En ese momento estás en medio del todo, de la nada, siendo únicamente tú. Y te acuerdas de personas, conocidas, desconocidas, amigos, amigas…y te dices para dentro que quieres que vivan esto el próximo año, si es que llegamos.

Y va llegando el momento de despedirse, de lo vivido, de lo desconocido, de lo novedoso, de lo descubierto.

Y no ves el momento…hasta que es Lunes. Y entonces, repasas y grabas a fuego las ráfagas que te van viniendo a golpetazos, o poco a poco en borroso.

Entremedias de eso, Lori Meyers, Monarchy, Love of Lesbian, Fangoria, Dorian, Portishead, Two Door Cinema Club, SMD, Digitalism DJ Set, Gomad!&Monster, Delafe y las flores azules, Miss Cafeína, Glasvegas, Yall, Les Castizos, Crystal Castles, L.A, Grises, Ley DJ, DiscoMordisco, The Wise Men Project

 

DEDICADO A TODAS AQUELLAS PERSONAS QUE ME HUBIERA ENCANTADO QUE ESTUVIERAN Y NO PUDIERON.

FRASE DEL DÍA

“Estamos tan acostumbrados a sufrir

que cuando llega una persona y nos trata bien,

con respeto y nos brinda su cariño,

todo nos da miedo”

(Visto por ahí)

 

MOMENTAZOS LOW COST 2013

 

- Fangoria apunto de terminar su concierto, Mario Vaquerizo sale y canta “I Love It” de Icona Pop, en versión española.

 

 

- Lori Meyers cantando el estribillo de “Luces de neón”

 

 

- Love of Lesbian, con el maestro de ceremonias Santi Balmes, cantando “Me amo” y haciendo un break para realizar un speech final muy gracioso sobre la autoestima emocional.

 

 

 

- Santi Balmes gritando palabrotas en “Allí donde solíamos gritar”

 

 

 

- La gente subiéndose por las paredes con una mítica de Fangoria.

 

 

 

- “La tormenta de arena”, de Dorian, siendo un huracán gracias a la gente.

 

 

INDIGNACIÓN

6 mar

No soy una persona sobresaliente en nada. Soy alguien corriente, normal, cómo cualquiera de vosotros que estáis leyendo esto. Quizás, incluso, soy mucho peor y no soy nada, porque entiendo las cosas de una manera diferente a la mayoría.

De hecho, a veces no sé ni siquiera si soy una persona…pero luego me hierve la sangre y recupero la humanidad perdida gracias a millones de cosas en manda y conjunto.

A lo que quiero llegar es a ese punto que  a cada persona (más tarde o más temprano) le toca vivir y pasar por ella: el rebote de indignación.

Es llamado así porque viene derivado de un estallido de genio incontrolable que provoca un efecto similar a algunas drogas (blandas o duras, es irrelevante), el alcohol o la simple estupidez de la persona en cuestión, y que da lugar y rienda suelta a la profesión de verdades y sentimientos como puños  vía oral a lo que pille uno por delante (material o persona, lo mismo da).

Conocida la enfermedad, y teniendo presentes los síntomas, cabe decir que tengo una de esas, y visto que últimamente esto va así, me descargo con lo primero que pillo. Y ya lo hacía antes, así que volvemos al top 5 de lo que me toca las santas partes bajas situadas en mi entrepierna:

5- A las deliberadas trabas puestas en cualquier camino hacia un (o varios) objetivo/s. Que si, que los refraneros profesionales y los producefrases culturetas se frotan las manos con el asunto, pero no cuela. Y ahí entran las matemáticas para demostrar que de un punto “A” a otro “B” se tarda lo que se tarda con una simple regla de tres, y no hay obstáculo que se ponga por delante y no sea saltado cual liebre en libertad camperil. Aún y todo, lo fácil no está reñido con el esfuerzo y estoy por decirle a aquel del “caminante no hay camino, se hace camino al andar” que vaya él delante y me avise vía Twitter de los problemas que me encontraré por el sendero y así me voy planificando sin llegar tarde a la oportunidad, el momento y el lugar indicado el el tarot nocturno típico de entre programación televisiva.

 

4- A los ciegos por voluntad propia. “Y es que no hay más ciego que el que no quiere ver”, decía un listillo en la historia, y qué razón tenía el compañero. Una cosa es velar por tus intereses y otra, solamente pensar en ti como centro del universo. Y eso me hincha la picazor de la zona noble de mi stándar cuerpo. Que por más gafas, lentillas u operaciones de cataratas y miopías que os hagáis, estáis condenados a no ver 6 en un burro (mejor que 3, así son más, pero aún así es múltiplo) a medio metro de distancia. Plantearse las cosas a tiempo es la única cosa seria que diré en estas líneas.

 

3- A los muros de autodefensa que se ponen las personas. Los muros separan, atormentan y defienden de cosas malas, pero un invento de siglos pasados hecho para protegerse de ataques de enemigos beligerantes y guerreros no creo que deba estar a la orden del día, que así pagamos justos por pecadores, o incluso honrados por justos y pecadores. Si lo van a hacer igualmente, que por lo menos sea algo más moderno: en vez de un muro, poneros un antivirus que es más cool. Y un consejo: meteros lo por donde amargan los pepinos, para aseguraros con el dolor que lo habéis hecho correctamente.

 

2- Al amor, que se está perdiendo su sentido en todas sus variables potenciales: a las mujeres, a los deportes, a los coches, al dinero…bueno quizás el amor a esto último esté demasiado de moda, no hay más que mirar las noticias y los casos corruptos de presunción culpable. El amor es algo más que kilométros, palabras, magreos, gastos o cualquier gilipollez que se me ocurra a estas horas intempestivas e infernales. Es saber, conocer y estar sin que nadie te lo pida. Y el que no lo vea claro, que evacue por la salida de emergencia, que para eso está. Así que, cobardes del mundo mundial, no cambiaros de equipo, ni deseéis el mal ajeno, ni queráis el coche ajeno ni la mujer inaccesible. Más vale lo malo, pesado y tocapelotas conocido que lo bueno por conocer, y conforme está la cosa, la crisis de tiempo y existencia llegará a este tema en breve. Si no, al tiempo.

 

1- A mí, por ser yo, por estar así, por sacar la metralleta del verbo y disparar a tumba abierta a lo que caiga. Y si caen inocentes, eso que se llevan, mi compañía donde ellos/as propongan quedar a cenar.  Y un consejo, chavalote, para tí mismo: nuca olvides quién eres, ni de dónde vienes ni que haces, porqué la mayoría si lo harán y serás otro más en su colección de trofeos, solo que serás el mejor. Y eso que te llevas, máquina.

 

FRASE DEL DÍA:

“Lo que sabemos es poco. Lo que no sabemos es inmenso.”

(Laplace dixit)

Te van a calzar

16 ene

Y con esta mala (pésima, horrible) broma, arrancamos el 2013 cómo debe ser para los de mi condición: vistiéndonos por los pies. Sobre esto, decir que hay más hombres que no lo hacen (demasiados muchos más) de aquellos que sí. Pero bueno, eso es otro cantar.

Llegados a este punto de rebajas que no lo son tanto y de estar a la moda, me he propuesto traer a rastras lo que se supone que los entendidos dicen que se lleva en los pies masculinos en esta temporada. Particularmente, no es del todo mi estilo, pero como siempre, voy a poner lo que más me gusta a mí, que para eso es mío el blog.

Zapatos en diferentes texturas con marrón piel predominante, de Asos.

Mocasines marrones de terciopelo con borla en el empeine, disponibles en Massimo Dutti.

En azul marino y suela de goma blanca, de Ralph Lauren.

Bota serraje medio en color camerl con cordones, de Selected.

Y colorín colorado, por hoy hemos terminado.

Mañana más y mejor, pero hasta entonces, no olvidaros de ser felices.

FRASE DEL DÍA:

“El tiempo perdido nunca se vuelve a encontrar”

(Benjamin Franklin dixit)

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- Autumm, Autumm. – Adelante, Adelante.

27 sep

Y así, con un chiste tremendamente malo inspirado en un anuncio de atún de hace unos años, comenzamos la entrada de hoy.

Y es que es cierto, el otoño ha entrado y se ha instalado en casa sin preguntar. Y casi que os diría que también sin avisar, porque esos del tiempo en la TV (o en internet, ya vale todo) llevan diciendo eso tanto, que al final en mí fue como el cuento del lobo.

De tal manera, he procedido, como buen periodista que se precie y pretenda serlo, ir a las fuentes y extraer la información.

Por ello, hoy os presento el lookbook de ZARA para hombre. Os puedo contar que predominan las coderas (again), los tonos tristes (es obvio) y la superposición de materiales. Elijo esta marca porque digo yo que es lo más asequible a los bolsillos de muchos, yo incluido. Otras entradas, de marcas y tiendas similar.

He aquí lo prometido.

 

Blazer espiga gris, jersey tipo smoking y pantalón de pinza gris.

Blazer azul marino con coderas, camisa de cuadros, pantalón skinny y corbata de pana.

 

Abrigo de botones de terracota, sudadera blanca de piqué, pantalón azul brillo y bolsa de viaje.

 

Gabardina de forro desmontable, jersey de pico azul marino, pantalón chino marrón, cinturón marrón, camisa de satén y corbata.

 

Chaqueta larga mohair, camisa blanca de estructura y pantalón chino gris.

 

FRASE DEL DÍA:

“Al final, lo que importa no son los años de vida, 

si no la vida de los años”

(Abraham Lincoln dixit)

 

 

Envase Retornable

25 sep

Volver. Volver a sentir la necesidad de escribir aquí, de encontrarte a ti mismo de nuevo, de notar el flujo de energía, el hervir de la sangre pidiéndote la hazaña de volverlo a hacer.

Y por eso vuelvo. Y lo hago porque he vuelto a descubrir en los callejones de la mente la competitividad, el deseo de hacer de esto algo mejor, de superarme cada día.

Falta tiempo, respiración, calma. Falta grave, aguda o leve. Faltan muchas cosas, aún.

Pero lo fundamental está ahí. Y eran muchas cosas las que me empujaban al precipicio de volver aquí. Y el hecho de intentar no decepcionar a los que me siguen, era un motivo más que bueno. El resto, variopintos y variados, no por ello insignificantes.

Cómo dijo un genio hace unos meses, “lo dejo porque no me veo con fuerzas, necesito recargarme”. Algo así me sucedió. Y después de…ha llegado el momento.

Y vienen más locuras, más rabia, más reivindicación, más moda, más fútbol, música, publicidad, creatividad…más de mí.

Para muestra, un botón. New look. A lo mohicano, para ir abriendo boca. Y guerrero como siempre, eso nunca falta.

 

 

FRASE DEL DÍA:

“Lo importante es saber lo que los demás no saben que sabes”

(Umberto Eco, El Cementerio de Praga)

Adiós con el corazón

30 jul

Se va el #LowCostFestival, otro más, diferente al del año pasado, pero igual de grande y magnífico.

Con un compendio de bandas ancionales e internacionales, consolidadas o emergentes, raras o comunes dentro del ámbito más indie y rockero, mereció la pena la espera anual para poder estar en tan maravillosa obra de arte.

Y el colofón de noches interminables, momentos inolvidables y risas, emociones, cánticos, himnos y amores varios a canciones, se produjo ayer con Kasabian y Vetusta.

 

 

Brutal. Sensacional. Estratosférico.

Y si te he visto, lo recuerdo.

El bonus, este Club Foot en directo recién salidito del horno, de ayer mismito.

 

 

FRASE DEL DÍA:

“No es un paso atrás, es un paso más”.

(Pucho dixit)