Archivo | noviembre, 2011

Marcas de culto I: El Ganso

29 Nov

Buenas tardes, my friends. Primero de todo, agradeceros el arrebato de visitas de ayer. Inesperado totalmente, prometido. Y por la demanda solícita de que suba alguno de mis relatos/poesías. Me niego, aunque os fastidie. Portaros bien e igual me lo pienso.

Hoy inicio una serie de entradas (no necesariamente seguidas) sobre marcas de culto para mí, que me fascinan y admiro. La primera de ellas, se la dedico al estilo hecho prenda, a la casualidad convertida en arte, al diseño combinado con la elegancia, al desdén pulcro y trazado, a la british culture. Hablo de la marca El Ganso.

Jersey de pico marrón, con estampado de rombos.

Bufanda de cuadros en azul marino con rojo y mostaza.

Zapato de ante en azul marino.

 

Esta marca española, por si no lo sabíais, fue creada en el año 2003 por dos hermanos: Álvaro y Clemente Cebrián. Poco a poco, fueron perfeccionando un estilo college, entre lo berlinés y lo neoyorkino del principio y el anglosajón actual, dando lugar a un híbrido que impregna a las masas con su look desenfadado pero formal. Sus grandes éxitos, las zapatillas y las americanas.

 

Americana de cuadros.

Americana Vichy en tricolor. Impresionante.

Pajarita con estampado scotish.

Camisa azul con cuello y puños en blanco.

El hobbie dio paso a la aventura de embarcarse en el terreno de la moda, la ropa, la creación y consolidación de un estilo. Año tras año, se reinventan, no solamente en concepto de prendas, sino en líneas de trabajo, cuidado de la decoración de las tiendas, líneas de producto… en este sentido, poco a poco se van atreviendo con ropa de niños y mujer; incluso con accesorios como cascos de moto.

 

Son jóvenes, cuidan la estética y mantienen un buen y cuidado look que ensalza esa idea de “pijo tirado” que tan bien reflejan sus prendas y que me ha atrapado con fuerza. Algunas de las cosas que más me gustan de ellos en las fotografías.

Abrigo de algodón marino.

Traje modelo Ojo de Perdiz, en marrón.

Botín de Ante en verde.

Su precio, ya es otro cantar. No es barato, pero a mi modo de ver, no dista mucho de algunas de las prendas que compramos en otras tiendas de menor coste (a priori). Tengo un par de cosas de ellos, y más que me gustaría tener, porque su rollito me viene al pelo, o eso creo.

Modelo Berliner, en rojo.

Zapatilla modelo Tigra en beige con punta marrón.

Su última invención, personalizar las zapatillas. Al estilo de las grandes empresas, como Adidas o Nike. Eso sí, solamente, y por el momento, es en su modelo Berliner. Nada idiota porque es su modelo más vendido, aunque a mí no es el que más me gusta, oye. ¡Seré raro, yo!

 

CONSEJO DEL DÍA:

“Está claro que algún día hay que morir.

Eso no puedes elegirlo, pero si el modo en que vives”

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El poder que tenemos

28 Nov

Siento que debía hacer esta entrada, me lo pide el cuerpo. Me tira mucho. Hoy no habrá consejo del día, ya habrá sido dado. Los pelos erizándose en mi piel, la sensación de satisfacción, la sonrisa disimulada, la felicidad contenida, la alegría que estalla dentro de ti sin que salpique a los demás.

Alguno, pensará que estoy hablando de lo que no es. Quién me conozca, lo pensará con más motivos.

El pecho hundido, la sensación de poder haberlo hecho mejor, las lágrimas que resbalan por el pequeño rostro de impotencia, el querer más, el saber que se pudo, el tener que levantarse de un duro rapapolvo.

Son dos ideas contrapuestas las que os he lanzado. Ahora, alguno estará más rayado que las cebras. No preocuparos.

Todo esto viene a colación de que el otro día, hablando con mi gran amigo y pesimista irremediable Daniel Bellido, salió una interesante idea que ni yo, ni él mismo esperábamos. Soltó que si estaba tan malo, fuera solicitando la extremaunción. Yo, en un arrebato de soberbia y sinceridad le contesté que no creía necesitar eso, mejor dejárselo a otras personas que lo necesitaran más que yo porque no se habían ni esforzado durante toda su vida en ser un milímetro mejor persona. Yo, al menos, lo intentaba y cada error que cometía, lo sentía. Ambos no éramos conscientes de lo que soltamos en ese momento.

Y ahora, el “¿a qué santo viene este rollo?”. Pues bien. Yo entreno niños, pequeños, de unos 9/10 años. Otros, de unos 6/7. Mi padre también entrena niños de esas mismas edades. Me detendré con los más mayores.

Al final de verano me vino mi padre diciéndome que le hacía falta un defensa, y uno de los mejores chavales que tenía se lo llevó. Me lo dijo con pena, como sabiendo que me ponía en un problema, era consciente de ello. Pero también había en su mirada la alegría de saber que su hijo durante un año había hecho algo bien para conseguir que un niño que no sabía ni chutar ahora estuviese en un equipo que iba a jugar contra los grandes de la provincia. Yo, orgulloso, le contesté que se lo llevará, que lo merecía y que yo ya me inventaría algo.

El sábado pasado jugaban ambos equipos, uno después del otro. El mío primero. Ganaron, convencieron, jugaron, DISFRUTARON. Hablo en tercera persona porque yo no juego, ni mi segundo de abordo sin el cual yo no sería nada, el gran Pijama, tampoco. Y no por falta de ganas: ver la ilusión de niños por los que nadie daba un duro hace unos meses no tan lejanos, sus risas, su forma de posicionarse, de moverse de hacer las pequeñas cosas que te hacen a ti sentirte orgulloso de algo en lo que has colaborado. Que un entrenador se piense responsable de algo es la cosa más falsa de la historia y el mundo del deporte, del fútbol en este caso. Tú puedes decir y poner tu empeño, tu vida, en lo que haces, pero un niño es una persona y siempre tiene dos elecciones, hacer las cosas o no hacerlas.

Mi querido y admirado equipo. Con Pijama en la izquierda y yo en la derecha.

Después, el equipo de mi padre jugaba contra el líder. Primero contra tercero. A ver si ese equipo que maravillaba, que me ha fascinado, y lo sigue haciendo, rinde, aunque pierda, aunque le fallen las fuerzas. Pijama y yo viendo el partido, apartados del tumulto general, ensimismados en el juego, apoyados en una valla. Recordando momentos de cuando con ese mismo entrenador hace ya 11 años, soñábamos con disfrutar del fútbol, y lo mejor de todo, lo hacíamos.

Perdían 0-3 al descanso. Pijama y yo hablábamos, comentarios sin maldad. Uno de ellos, la realidad, es que enfrente se vieron con unos con un escudo de peso, de un equipo de bien, y salieron, con perdón de la expresión y la mala praxis, cagaos. Recordando, él y yo, cuando nosotros éramos ellos y salíamos con miedo, con mariposas en el estómago, pero sin miedo. Teníamos mucho que ganar y poco que perder. Y así se forjó uno de los mejores equipos que recuerdo. Y otro de los mejores equipos que recuerdo es este que estaba viendo.

La segunda parte, sin ser la mejor de las que les he visto, fue una apoteosis. Fueron ellos de nuevo, jugaron, desequilibraron, hicieron vibrar, metieron contra las cuerdas al contrario, sacaron de quicio a entrenadores y padres rivales, sacaron los dientes, mordieron con furia, lucharon como gladiadores, pelearon cada balón como si fuera el último de su vida, como si no hubiera un mañana. Y luego, tocaron, atacaron, disfrutaron, se divirtieron, se pasaron el balón a velocidades de vértigo, movieron sus tropas de forma apabullante. Ni así pudieron remontar. Ni así pudieron completar la remontada. Pero pocas cosas vi heroicas en mi vida, y ellos me la dieron. Murieron en la orilla, pero como se debe morir. Pagaría por saber lo que se dijo en el descanso, que jamás le preguntaré a mi padre. Secretos de vestuario.

Aquí el equipo, en una foto de archivo.

Y el enlace, aquí con todo. Todo se conecta ahora. Mi amigo Bellido me hizo entender que prefiero ser una persona honesta e íntegra y que murmuren que soy raro y un idiota por no aprovecharme de las cosas, de querer hacer que un grupo de niños hagan lo que más les gusta sin importar lo que digan, sin importar que hablen de sus limitaciones, de hacerles creer que ellos pueden, de que sepan que ellos pueden al igual que yo puedo ser mejor persona con cada día que estoy con ellos. Me han enseñado lo que soy, a descubrirme mucho más. A no dar por perdido ni el aire que respiro. Porque así, siendo idealista, y teniendo mis ideas y transmitirlas de la mejor manera no creo necesitar la extremaunción.

El equipo que perdió, el de mi padre, era un manto de lágrimas, su primer partido perdido este año, en una liga complicadísima. Sentí su dolor como el que más, sentí que todo debía seguir, sentí que debía animarlos, pero al acercarme me noté a mi mismo emocionado. Me acerqué a mi amigo y ex- jugador ( ese que os he dicho que me quitaron este año), y le vi llorar como otras tantas veces, pero como si hubiera crecido de golpe 100 años. Entonces supe que sentir eso era lo que hacía grande a esos chavales, que supieron transmitir su ilusión y sus ganas a unas 100 personas allí congregadas. Ellos son unos campeones, unos auténticos fenómenos. Para mí, no hay duda. y los mío, también, porque conseguir en un período tan corto esa evolución, es difícil. Ellos y mis jugadores, ambos del mismo club, ambos de una misma filosofía, la misma de la que bebí yo con su edad. Y vi alejarse a mi padre, y Pijama y yo nos miramos abatidos, por él, por sus chicos. Pero le recordé una cosa: en 5 minutos ese hombre que les entrena, les levantó un ánimo truncado, les hizo creer y les hizo saberse ellos de nuevo. Y yo pensé que eso, es mucho. Y eso, cada entrenador de niños, lo hacemos. Hacemos creer a ellos.

No sabemos el poder que tenemos.

PD: Aunque nunca lo lea, va dedicado a mi padre. Gracias, míster. Tú has conseguido que ellos y otros más antes hagan lo antes mencionado, y lo llevas haciendo desde hace más de 20 años.

“Shoes trendencias”

26 Nov

Vale, lo reconozco. El chiste del título es malo, y quizás no se pilla fácil. Y también es posible que mi humor sea tan negro que solamente lo coja yo el asunto. Pero resume lo que quiero decir.

Lo importante es que hoy toca hablar de lo que viste una parte importante de nuestro look, de nuestro cuerpo, de nuestra vestimenta. A mí, personalmente, me pierden. Soy un entusiasta de las zapatillas, del calzado, y mi colección lo atestigua. No es que sea vasta, no es que sea gigante, pero si es menor de lo que me gustaría, y para ser yo, es mucho. Tengo grises, marrones, negras, blancas, deportivas, de correr, de vestir, zapatos, casual, con tejidos combinados…

Y aún así, siempre quiero más… Y he aquí lo último que surfeando in the red, he visto y fichado.

Rollo náutico tradicional con toques modernos, de Folk.

Marrones no necesito, pero eran tan geniales, que no he podido resistirme.

De piel marrón con suela de goma, de Fred Perry.

Fichajes que son para ayer:

Botín medio en serraje, de Boxfresh Eavis.

CONSEJO DEL DÍA:

El sentir es el orgasmo del intelecto”

Yo voy de casual

25 Nov

¿Arreglado o informal? ¿Trendy o adusto? ¿Complejo o sencillo? ¿Especial o normal? Son preguntas que nos hacemos diariamente en nuestras vidas a la hora de vestirnos. Depende de la edad, del sexo, de la ocasión, del carácter del evento, de la compañía…incluso del estado de ánimo, si me apuráis.

Pero hay también ciertos momentos de duda prolongada sobre si esto o lo otro no será excesivo o defectuoso; el coloquial “too fix, too scruffy“. Este demasiado arreglado, demasiado desaliñado es cuando os recomiendo un truco, que no suele dar lugar a fallos.

Os propongo unos looks, a modo de juego. Coged el vaquero que más os guste, unas zapatillas informales pero no deportivas,  y una sudadera, preferentemente con capucha. Vayamos por partes.

Empecemos por abajo. Las zapatillas, pero no deportivas, ojo, (no al menos al uso). Os propongo algunas:

Zapatilla de punta marrón, de Zara.

Mismo rollo, pero en otro color:

Tipo bamba en azul marino, de Lacoste.

Una última apuesta, una de las marcas que es mi debilidad, una de las “deportivas arregladas” que más me gustan y por ello, ya la poseo:

Zapatilla de lona en azul marino con estampado de la punta en ante gris, de El Ganso.

Ahora vamos a ponernos la parte de abajo, una vez calzados. Los vaqueros son un clásico que se reinventan constantemente. Algunos de mis preferidos de este fall/winter son estos:

Jeans oscuros con toques de varios lavados, de Boss Orange.

Jeans resinados, de Zara.

Jean claro, de Pull and Bear.

La parte de arriba, indiscutible y a lo casual total, pero tiene su punto también:

Sudadera básica en rojo, que también tengo, de Rams23.

Sudadera azul marino con cremallera y capucha, de GAP.

Sudadera gris con imagen en color, de Billabong.

Y con esto… ¿qué look combinaríais vosotros? Dejádmelo escrito y ya diré cuál es el mío. ¡¡A ver si acertáis!!

Musician Day

22 Nov

Cómo no, hoy toca hablar de una cosa que me encanta. Y es que hoy es su día: el Día de los Músicos.

Dentro de ello, voy a detenerme en una de las cunas de la moda, que por lo visto también es mecedora de grandes deeejays internacionales y de vanguardia. Mencionaré algunos de los que están más en la picota del mercado, pero hay muchos más en la, también existe, escena underground. Hablo de La France, el país vecino, que no amigo.

¿Quién no baila al ritmo de David Guetta en este momento? Pocas personas, y porque no tendrán la facultad de oír. La impresionante producción que este tipo lleva en dos años, junto con las colaboraciones que está haciendo, son simplemente geniales. No voy a discutir el tema de que ya era bueno de antes, simplemente que pegó con lo comercial, conectó con un par de temas y se hizo la luz.

Siempre comento entre amigos y risas que depende de por qué Guetta se me pregunte me gusta o no. Hay canciones con las que no puedo, pero de necios sería no reconocer que hace buenos temas para las masas y para los seguidores de antaño, servidor entre ellos. Sus discos con la parte de “serie b” me fascinan, se aleja del comercialismo y me causan furor.

Os dejo una de mis preferidas, aunque esta es conocida de sobra.

Otro de los francesitos que está pegando de sobra es Martin Solveig. Este peculiar tipo, al igual que Carlitos Jean con el Plan B en España, encontró a su musa por quasi casualidad y desde entonces, con Dragonette, va arrasando allá por donde va con ese rollito positivo y bailongo que se te mete entre pecho y espalda y saca sonrisas. Por no hablar de los vídeos divertidos que acompañan a sus últimas producciones. Pero este ya estaba de antes, al igual que Guetta, pero era, y sigue siendo gracias a Dios, un desconocido en la gran mayoría del público comercial por más que opino que también se ha comercializado un poquito el colega.

Por último, Lolita está de nuevo de moda. No la española, que si no me pongo malo de morirme. Y aún soy relativamente joven. Está además ya triunfó con estilo similar pero más dulzón hace años. Pero ahora retorna más agresiva pero su característico uso del idioma francés junto con potentes melodías. Para muestra, un botón.

CONSEJO DEL DÍA:

Para ser un lider, tienes que querer que la gente te siga,

y nadie quiere seguir a alguien que no sabe dónde va

Mal enfermo

21 Nov

Buenas noches, lectores. Hoy me gustaría hablaros de mi malestar general en tono irónico, afilado y puntiagudo. Básicamente, estoy malo. Pero me negaba a faltar otro día más a la cita con la audiencia.

Solo quería agradeceros que esto poco a poco vaya siendo leído por más gente, que vaya siendo algo con forma. Debe ser que la cabeza me da vueltas y me pondré filosófico.

Todo viene a raíz de la última actualización que hice con un poema de Benedetti. A pesar de que por aquí no leáis mucho, o nada exacatamente, el aluvión de comentarios por otras vías/redes sociales ha sido simplemente acojonante. Y de personas increíbles y especiales para mí.

Es entonces cuando me pregunto, de repente, en una ida y venida de olla dolorida, cómo es posible que ciertas personas desconocidas hasta hace poco, conocidas desde hace mucho o personas simplemente, tienen los mismos gustos, comparten miles de cosas, conectan en millones de cualidades. Es entonces cuando me da por creer que el destino, no existe, el destino lo creamos nosotros, pero si es cierto que hay circunstancias que se crean y se entrelazan en el momento que menos te lo esperas.

Y siento que es impresionante que apenas conozca a alguien de dias, meses o años, y sea casi exactamente como yo. La vida te pone las cosas, las personas, mejor dicho, a huevo. Pero tú tienes la opción de coger el huevo o de romperlo.

Iba a poneros una imagen cutre y sentimental, pero prefiero dejaros con el arte de este tipo. Ya hablaremos de él más adelante.

Y ya no os aburro más, simplemente pensar en las personas que tenéis en vuestra vida, las que considerais importantes, y os llevaréis una grata sorpresa con gente que hasta hace nada ni teníais constancia de su existencia y flipáis con la de cosas en común que tenéis.

Sin más, buenas noche y espero poder dar guerra mañana de nuevo. Como buen hombre y raro especimen, protesto mucho, exagero más y agonizo con tos, fiebre, mareos e historietas que parecen sacadas de una guerra. De ahí el título.

CONSEJO DEL DÍA:

“Amigos son aquellos seres que preguntan cómo estás

y luego se quedan callados a escuchar la respuesta”

No te salves

19 Nov

Benedetti. Un grande entre los grandes. una inspiración para muchos que, como yo, a veces se nos ocurren cosas, nos desanimamos o perdemos el rumbo de nuestra vida.

Este poema sea probablemente uno de mis preferidos, e interpretado por el actor argentino Miguel Ángel Solá, me pone los pelos de punta.

Poco más hay que añadir, salvo ver el vídeo que os dejo y sentir como desgarran las palabras y la interpretación. Hoy tenía ganas de daros un trocito de mí, por molestaros en mirar este site, este blog humilde y sin pretensiones más allá que entetener y divertir. Hoy, y como excepción, no habrá consejo del día, pero sí frase preferida de este escrito.

“Y te quedas, inmóvil,

al borde del camino,

y te salvas, entonces…

no te quedes conmigo”.