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Publicidad irrisoria

3 Dic

Me gusta jugar con los títulos. Lo habréis notado, seguro.  Pero hoy me apetece juerga, cachondeo. Asi que haré una entrada divertida con slogans publicitarios que todos, o casi todos, conocemos. Los pongo en cursiva para que os aclaréis.

Se derrite en tu boca.

Resulta que en la vida, cuando haces pop, ya no hay stop. Yo eso lo desconocía, siempre fui más de preguntas existenciales en situaciones de riesgo para evadir la mente. Durante mis largos viajes en coche, me decía con la mente en blanco “¿te gusta conducir?” . De repente, la luz de la falta de combustible salió como por arte de magia de entre los paneles del futuro de mi coche, que son medianamente jodidos de entender. Al ir a pagar a la caja, no tenía nada de efectivo, por lo que mi remedio, peor que la enfermedad, fue pagarle con tarjeta, debido a que hay cosas que no tienen precio, pero para todo lo demás, Mastercard.  De regreso al coche, miré el recibo de pago. Caro no, lo siguiente. Debe de ser esa la chispa de la vida, porque siempre que miro eso, me enciendo.

Seguí con mi rumbo a ninguna parte. “Impossible is nothing“, pensaba mientras soñaba con llegar al lugar donde la nada no abundara. y, de repente, un cartel anunciaba mi entrada en la ciudad. Luces, sonidos, oportunidades. Expresé en voz alta I’m lovin’ it con una fascinación inaudita en mí y la boca entrabierta. Reconozco que se me escapó, fue la excitación. Y allí, entre la multitud, la vi. Entrecortada por la muralla de siluetas que pasaban por delante. Aparqué en el primer hueco que vi, mal o bien, no lo recuerdo. Iba chocando con todos en mi afán de llegar a ella y como por arte de magia mi mente me dijo que la potencia sin control no sirve de nada. Reaccioné, me paré y miré alrededor. The power of dreams puede que hubiera hecho mella en mí y estuviera persiguiendo un inexistente.

Me giré, cerré los ojos y al volver a abrirlos, allí estaba ante mí. Imponente. Me planté delante de ella y me dije Just do it. Tardó un poco en llegar a entenderme, pero al fin, la tuve entre mis manos. Bendita hamburguesa. y es que ya me lo dijo el rey alguna vez que otra: a la parrilla, sabe mejor.

 

CONSEJO DEL DÍA:

Las cosas hermosas son difíciles”

(Platón dixit)