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Uno, dos, trece…catorce.

30 Dic

Si, vuelvo a dar por saco con el blog. Si, la alusión a la conocida canción de U2 que comienza con esa cuenta inexplicable es más que evidente, pero como diría Frank Sinatra, a mi manera.Y si, hay que despedir lo que se va en breve haciendo un resumen.

Evidentemente, he de decir que he tenido muy abandonado el blog estos meses. Han sido días complicados y tiempo dubitativo, pero no os voy a pedir perdón por ello, no me arrepiento. El perdón y las lamentaciones se dan cuando se tienen que dar, y daros mierda para leer sin inspiración ni motivación no merecía la pena, no quería hacer perder el tiempo a mis seguidores.

Al grano, que no estamos para tonterías. En este post recopilamos un año (sí, uno, que se dice pronto pero tiene miga) en pensamientos y reflexiones de las que cuando piensas que pocas cosas quedan ya por ver, te llevas una gigante torta en la cara que te hace ver lo que de verdad importa. Os pido escuchéis esta canción de fondo mientras seguís leyendo.

 

 

 

 

¿Pero qué es lo que de verdad importa?

Para unos, unas cosas, para otros, otras tantas diferentes. Este año he aprendido a ver un poco más allá, me he aventurado en andanzas que ni los valientes que llenan el cementerio sé yo si tendrían el arrojo suficiente para embarcarse.

He entendido que la perfección no es una característica, es una bendición. Te permite aprender, te permite crecer como persona y en cualquier ámbito, pero tienes que estar dispuesto a luchar por la vida, por muchas veces que te haya hecho caer, y pos tus sueños, porque a veces, es lo único que te queda y no es poco. Mientras haya sueños, habrá un motor para seguir, un objetivo que conseguir, una meta a la que llegar, un motivo al que agarrarse. Hemos estado tan perdidos en lo superficial, en los problemas, en las cosas malas que nos rodeaban (tantas que es difícil, lo reconozco, no caer en esa tentación) que no vemos lo que dejamos ir y perdemos hasta ser tarde. No somos capaces de cuidar nada, de mantenerlo entre las manos tres segundos sin escurrirse por las palmas hacia abajo y escuchar antes que verlo el sonido resquebrajado de los mil pedazos en los que se convierte el asunto.

No concebimos que lo que os digo es tan de sentido común que efectivamente, es el menos común de los sentidos utilizados.Y las desgracias nunca vienen solas, que se dice. Excusas. Permití estar lamentándome más tiempo del que me gustaría, hasta que actué y tomé decisiones.

Tuve un profesor en secundaria que me marcó mucho. Siempre nos preguntaba ni nos arrepentíamos de algo. Cuando le contestaban que no, decía que éramos un poco desgraciados. La gente lo tomaba a mal. Yo incluído, siempre pensando que había que sacar el pecho e ir hacia adelante a pesar de todo. Con el tiempo he aprendido a ver lo que él mencionaba: me arrepiento de tantas cosas…y algunas, volvería a repetirlas, sin duda, para ser quién soy, son experiencias. Ahora, pasados casi diez años, sigo metiendo la pata, aunque prefiero no hacerlo y lo hago menos que antes. Y cuando estoy a tiempo, arreglo las cosas antes de que sea demasiado tarde.

Y por todo ello, digo que 2013 no ha sido un año especialmente bueno, por no decir una auténtica basura. Y no puedo cambiar miles de cosas que hice, ni las decisiones que no tomé, ni siquiera puedo lamentarme. Pero si hacer enmienda, propósito al menos, de no fallar a mis principios, los que me hicieron ser querido, ser amado y ser respetado, cambiar para mejorar mi puntualidad, mi fobia a probar lo desconocido, mis tantas otras cosas estúpidas…las no idiotas, dejádmelas, por favor.

Quiero ser feliz, nunca sabemos lo que nos queda aquí en este mundo y la vida es corta, corriendo de aquí allí sin mirar que lo que pasa alrededor posiblemente sea lo que necesitamos. Probad a poder sentir el vértigo de perder algo, de vivir en la incertidumbre, de sentiros solos en medio de un montón de gente, de acordaros de alguien cuando menos lo esperáis, echar de menos algo inesperadamente, aprender a vivir de otro modo distinto…cerrad los ojos por un momento y poneros en ese papel. ¿Da miedo, verdad?

Pues eso es al vida, circunstancias en constante dinamismo. Y he decidido que ser feliz es una actitud que se busca más que un affaire encontrado. Y luchar por ello es una obligación. Destino, camino, luz…escribimos nuestras vidas nosotros, incluso los más puristas del destino miran a ambos lados antes de cruzar. Muchas de las veces no tenemos lo que nos merecemos, pero otras no vemos que no queremos tenerlo y es por egoísmo.

Este año he sido orgulloso, poco observador a veces, humilde, despistado, loco, hiriente, luchador…tantas cosas que no me caben en el armario los disfraces. No sabía valorar el placer de una cena con amigos, de una sonrisa no forzada, de un abrazo sentido, un beso robado, una caricia oportuna, una charla antes de dormir, un domingo de descanso, un sábado libre, un gol por la escuadra, una llamada inesperada…

Y es que hay cosas que lo cambian todo. Los recuerdos son momentos que nos ayudan a saber que no perdimos, que vivimos. Podemos recogerlos y luchar por tener mejores momentos con esas personas o excusarnos en que es más fácil aislarnos y dejar pasar el tiempo. ¿Y si no tuviéramos tiempo?

En definitiva, no echaré de menos este año, después de este rollo lo tengo seguro. Pero que se quede ahí guardadito por si necesito revisarlo de ahora en adelante. No voy a permitir que cuatro numeritos de pacotilla me derrumben un sueño, ni que distancias hagan perder sentimientos ni amistades, ni que las decepciones resten ilusiones. Yo no voy a permitirlo.

Me voy a tomar la licencia de coger un párrafo que no es mío, perdonadme, y ponerlo aquí. Esa persona sé que no se molestará: “Vivimos para encontrar esas personas que nos hacen la vida más llevadera. Los errores son buenos, las victorias dulces y los recuerdos, la mejor imagen de nosotros mismos”.

Dicho esto, sed valientes, sed ambiciosos, conformaros con lo que consideréis, no lo hagáis con lo que no queráis, valorad lo que tenéis, cometed locuras, sed felices, sonreír, haced felices a los demás, luchad, luchad y volved a luchar por lo que queréis, amad, tened cerca a vuestros amigos y quedad con ellos, no maduréis del todo, no perdáis el espíritu de niño, tomad decisiones, arriesgad, volveros locos y ser cuerdos, cread recuerdos, vivid momentos, sed buena gente, no hay tanta como os hacen creer, mirad la vida desde otro prisma, es una mierda, pero es mejor vivirla bien que mal, y sobretodo, sobretodo, tened un año mejor que el anterior. Y si pensáis que no se puede, es que sois unos cobardes; si pensáis que es imposible, es que no queréis conseguirlo. No soy ningún gurú, soy una persona normal que no le da la gana irse de aquí sin serlo, que excusas hay de sobra.

Y si, soy raro. Si, soy especial, incluso diferente. Si, menuda despedida. Si, estoy loco. Y si, voy a cambiar las cosas que no me gustan y a ser cabezón si la cosa lo requiere. No me voy a ir de aquí por eso.

2013 ha muerto. Viva el 2014.

 

“Aquellas cosas por las que vivir es por las que merecería la pena morir;

aquellas por las que morir es por las que merece la pena vivir”

(Anónimo)

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Sueño de 3 noches de verano

29 Jul

Si alguien ha reconocido la similitud con la obra maestra de Shakespeare (y probablemente haya visto/oído hablar de la película pero poco más), puede continuar leyendo.

No significa que el contenido que va a detallarse en los próximos párrafos tenga mucho más que ver con la obra, pero el título de la entrada al blog es más que suficiente para situar al personal en el ambiente.

Me propuse realizar y llevar a cabo una crónica sobre el LowCostFestival acaecido este recién terminado fin de semana en Benidorm. Y también me marqué como objetivo que no fuera un sinsentido de palabras técnicas sobre música, términos objetivos sobre las actuaciones o cosas varias que podéis encontrar en cualquier revista o site medio serio en la web y que, seguramente, sean mucho mejores que la mía. Por ello me desmarco hacia contar vivencias que cualquiera de los que leáis y hayáis estado en este u otros festivales os podáis identificar, la otra cara de un festival que me supera cada año, cada día, hora, minuto y segundo de mi existencia.

 

Two Door Cinema Club en un momento de su actuación en el Low Cost 2013, en Benidorm.

 

Es Lunes y uno se despierta pensando en todos y cada uno de lso recuerdos y momentos vividos desde ese ya lejano Viernes 26 de Julio. Las sensaciones de escuchar la música desde fuera del recinto mientras uno va entrando, pulsera en muñeca, hace que suban pulsaciones. No ves el momento de empezar a disfrutar…los amigos y las amigas que acompañan a servidor llevan una sonrisa ilusionante cargada en sus mejillas, junto con una energía mágica que atraviesa el alma de los presentes, miles de gargantas dispuestas a dejarse la voz y aparcar sus problemas en el parking del festival.

Llega el turno de decidirse por el concierto de turno, a veces con dudas, a veces con una claridad que roza la locura. Ojos abiertos de par en par, brillantes, a expensas de los primeros acordes o sonidos, o luces, que indiquen que ya empieza el espectáculo. Miradas de complicidad, cuchicheos y apuestas sobre cuál será el inicio o la canción con la que comenzarán a poner en pie al auditorio que espera como una jauría hambrienta de emociones y diversión.

Y llega. Llega el primer grito, el primer salto, el primer suspiro al aire. Los brazos arriba, el puño alto, intentado tocar el cielo, testigo de una epopeya mística que durará eternamente en nosotros , y una sensación de felicidad que invade todo el cuerpo. Unos aullidos ante una explosión de sonido inesperada, abrazos entre desconocidos, amistades nuevas forjadas en sudor y letras que provocan sensaciones.

Y sigue un non-stop durante horas que suceden rápido cuando ya han pasado, entre copas, risas y valientes que adoran notas musicales melódicas lanzadas al aire de la costa alicantina, rodeados gente. Y están sintiéndose protagonistas de su propia historia, de sus anécdotas y de la gloria que te deja un grupo de personas encima de un escenario. Los flashes, los vídeos, los móviles haciendo su papel de cazadores de imágenes, de momentos, de acciones. El mecanismo es activado en todo su esplendor.

Y al día siguiente, una cara conocida que ansiabas ver y no esperabas, en medio de la nada, te devuelve la esperanza mientras sigue sonando un temazo y alrededor no cabe un alfiler. Y un tipo anónimo que te abanica después de darte el gustazo de haber bailado con la muerte y el sofoco, de haber dado todo y más en un momento determinado. Cambios de escenario buscando alargar la felicidad a tope, de estirar todo lo posible el moemnto que estás viviendo, como ensimismado, dentro de un sueño del que no quieres despertar. Un vaso al aire en el subidón de una canción anuncia una lluvia de vete a saber qué, pero no importa, no importa porque sigues ahí como si nada. Y la risa de los amigos relativiza el asunto, te devuelve a la realidad del concierto. Y no ves el momento de terminar la noche, apuras, y sale bien.

 

 

Ves gente ir y venir en un goteo constante: parejas, grupos, trabajadores, cantantes…cada uno con su propia historia, su propia versión, de una misma cosa vivida a la vez por todos en conjunto. Y eso es bonito.

Sin saber muy bien cómo, llegas al último día diciéndote a ti mismo que no habrá un mañana, a lo que colabora el grupo de turno metiéndote en el tema de lleno, como si cayeras en el agua de una piscina, abstrayéndote de todo. Y bailas hasta que tus pies exhaustos golpean el pavimento y el dolor te sube hasta la sien, y ésta libera las sustancias para que continues hasta el amanecer, entre brindis y ruidos hermosos, con aquellos valientes como tú que están ahí, a tu lado. Y cuándo piensas que no puede ir a más, la cosa va. Y te embelesa, te quita el sentido, te pone, te excita sobremanera. Te deja atónito: veinte mil personas entonando una letra a coro, haciendo saltar una risa ahogada y emocionada al cantante, y alguna que otra lágrima en primera fila.

Y es ahí, en ese preciso instante, cuando piensas en nada, solo sientes, solo estás en armonía contigo mismo y con el mundo. En ese momento estás en medio del todo, de la nada, siendo únicamente tú. Y te acuerdas de personas, conocidas, desconocidas, amigos, amigas…y te dices para dentro que quieres que vivan esto el próximo año, si es que llegamos.

Y va llegando el momento de despedirse, de lo vivido, de lo desconocido, de lo novedoso, de lo descubierto.

Y no ves el momento…hasta que es Lunes. Y entonces, repasas y grabas a fuego las ráfagas que te van viniendo a golpetazos, o poco a poco en borroso.

Entremedias de eso, Lori Meyers, Monarchy, Love of Lesbian, Fangoria, Dorian, Portishead, Two Door Cinema Club, SMD, Digitalism DJ Set, Gomad!&Monster, Delafe y las flores azules, Miss Cafeína, Glasvegas, Yall, Les Castizos, Crystal Castles, L.A, Grises, Ley DJ, DiscoMordisco, The Wise Men Project

 

DEDICADO A TODAS AQUELLAS PERSONAS QUE ME HUBIERA ENCANTADO QUE ESTUVIERAN Y NO PUDIERON.

FRASE DEL DÍA

“Estamos tan acostumbrados a sufrir

que cuando llega una persona y nos trata bien,

con respeto y nos brinda su cariño,

todo nos da miedo”

(Visto por ahí)

 

MOMENTAZOS LOW COST 2013

 

– Fangoria apunto de terminar su concierto, Mario Vaquerizo sale y canta “I Love It” de Icona Pop, en versión española.

 

 

– Lori Meyers cantando el estribillo de “Luces de neón”

 

 

– Love of Lesbian, con el maestro de ceremonias Santi Balmes, cantando “Me amo” y haciendo un break para realizar un speech final muy gracioso sobre la autoestima emocional.

 

 

 

– Santi Balmes gritando palabrotas en “Allí donde solíamos gritar”

 

 

 

– La gente subiéndose por las paredes con una mítica de Fangoria.

 

 

 

– “La tormenta de arena”, de Dorian, siendo un huracán gracias a la gente.

 

 

Envase Retornable

25 Sep

Volver. Volver a sentir la necesidad de escribir aquí, de encontrarte a ti mismo de nuevo, de notar el flujo de energía, el hervir de la sangre pidiéndote la hazaña de volverlo a hacer.

Y por eso vuelvo. Y lo hago porque he vuelto a descubrir en los callejones de la mente la competitividad, el deseo de hacer de esto algo mejor, de superarme cada día.

Falta tiempo, respiración, calma. Falta grave, aguda o leve. Faltan muchas cosas, aún.

Pero lo fundamental está ahí. Y eran muchas cosas las que me empujaban al precipicio de volver aquí. Y el hecho de intentar no decepcionar a los que me siguen, era un motivo más que bueno. El resto, variopintos y variados, no por ello insignificantes.

Cómo dijo un genio hace unos meses, “lo dejo porque no me veo con fuerzas, necesito recargarme”. Algo así me sucedió. Y después de…ha llegado el momento.

Y vienen más locuras, más rabia, más reivindicación, más moda, más fútbol, música, publicidad, creatividad…más de mí.

Para muestra, un botón. New look. A lo mohicano, para ir abriendo boca. Y guerrero como siempre, eso nunca falta.

 

 

FRASE DEL DÍA:

“Lo importante es saber lo que los demás no saben que sabes”

(Umberto Eco, El Cementerio de Praga)

Adiós con el corazón

30 Jul

Se va el #LowCostFestival, otro más, diferente al del año pasado, pero igual de grande y magnífico.

Con un compendio de bandas ancionales e internacionales, consolidadas o emergentes, raras o comunes dentro del ámbito más indie y rockero, mereció la pena la espera anual para poder estar en tan maravillosa obra de arte.

Y el colofón de noches interminables, momentos inolvidables y risas, emociones, cánticos, himnos y amores varios a canciones, se produjo ayer con Kasabian y Vetusta.

 

 

Brutal. Sensacional. Estratosférico.

Y si te he visto, lo recuerdo.

El bonus, este Club Foot en directo recién salidito del horno, de ayer mismito.

 

 

FRASE DEL DÍA:

“No es un paso atrás, es un paso más”.

(Pucho dixit)

La espera vale la pena

21 May

Hola, señoritingos y señoritingas.

Debido al poco tiempo del que últimamente dispongo en muchos asuntos y en niguno concreto (así me las gasto, it’s  me), he propuesto una reforma de los horarios del blog y de las actualizaciones. De tal forma, dos veces a la semana, seguras, actualizaré, con lo cual ya no seré tan cansino pero tampoco estaré en estado de abandono total. Y lo que venga de más, ya está bien.

Pero hoy, a lo que he venido, es para deciros que Love of Lesbian sacad dentro de muy poquito un nuevo disco (discazo) con temas de los suyos que tras escuchar una vez no puedes si no hacerlo una y otra vez, más, sin parar, con letras tan simples y apabullantes que se emborronan en un aura de sentido y de personificación en cada uno de los oyentes. Pero sin dejar que cada canción tenga una melodía y un ritmo propios dentro de ella misma, no dejando toda la responsabilidad en la letra. Se llama La Noche Eterna/Los Días No Vividos. Casi todas de ellas acabarán siendo himnos en festivales, al igual que ya ha sucedido con otras como “Incendios de Nieve”, “Allí donde solíamos gritar” o “Club de Fans de John Boy”

Aquí viene uno de sus temas:

Y, una de msi devociones, Supersubmarina, lo ha vuelto a hacer, de nuevo, una vez más. 11 temazos, diferentes cada uno, sin el más mínimo atisbo de parecerse ni en acordes tranquilos, lejanos. Suena a todo y no suena a nada, como si estuviera flotando en el aire duarnte 3 minutos y pico y se esfumara dejándote un vacío que se llena con volver a escuchar, volver a entrar en ese estado de ensoñamiento, dónde todo es posible y real, lo que ves y sientes. El álbum se llama Santacruz y promete emociones muy fuertes este verano en todas las salas, discotecas consagradas a esta música y festivales.

En mis venas, su primer single, y el mejor de los sacados hasta ahora:

CONSEJO DEL DÍA:

“Y a veces pienso que, en el mundo real, hay tres bandos:
los unos que viven y otros que lo intentan…
Los terceros sólo sueñan”

(Santi Balmes dixit in “Los Seres Únicos”)

Emociones encontradas

27 Abr

Se va. Pep nos deja. Se va el más grande entrenador e idéologo que jamás ha pisado y conocido el club catalán, con permiso de otro gran visionario, casi rayano a lo que ha hecho el gran Guardiola, don Johann Cruyff.

El más osado entre los valientes abandona el barco cuando más se le necesita para volver a reconducir la nave barcelonista hacia la epopeya de callar bocas y devolver guantazos. Eso que él tan bien sabe hacer, y que no hará (por el momento) más en este, su club. Pep, el gran pensador de una idea de juego, de un sustento capaz de alimentar las más oscuras de las épocas personales y generador activo de sentimientos y emociones en tiempos corridos, cede el mando a quién aún conserva la ilusión por hacer aún más fuerte y grande lo que ya lo es.

 

 

En resumen, la vida sigue, pero sin él no será lo mismo.

Sus aportaciones metodológicas y tácticas al planeta fútbol no quedarán diseminadas en el subsuelo de la memoria, porque los buenos aficionados no lo permitiremos. Ha sido un ejemplo, y no solamente dentro de un campo, si no fuera. Ha sido vilipendiado muchas veces, ha aguantado idioteces tremebundas, comportamientos entre lo irreal y lo surrealista, apartado autobuses a base de paciencia y no desesperar y ha trazado líneas cartográficas para ser seguidas por viajeros futuros del tren de la ética, la moral y el compromiso con unos ideales futbolísticos.

<<Pep ha sido más que el inventor del falso nueve, el agitador de aquel 10 reconvertido en jugador total, el ataque en masa organizado, de hacer bueno el dicho que la mejor defensa es un buen ataque, el portador del estandarte del espectáculo, el defensor de las injusticias, el estratagema perfecto en las ocasiones comunes, el incisivo personaje del dentro-fuera-dentro, el precursor de aunar varias estrategias de otros deportes aplicadas al fútbol de élite con algo más que eficacia, el loco que ha vuelto al 3-4-3 o, incluso, el motivador de prodigios con la sed saciada.>>

Yo le entiendo. El desgaste de estar en tensión permanente, de no poder permitirte un minuto de paz, armonía y serenidad durante 4 años ni más ni menos, acaba hasta con el más paciente y venerable de los mortales. Sus lágrimas atestiguan muchas cosas, entre ellas su capacidad de ser humano.

Él, entre otros, hace que yo me quiera superar día a día como persona, con mis jugadores. Y por eso me quedo con emociones encontradas. Porque no se merecía la crueldad del Martes pasado, doblegado de pie mientras el tiempo maldito corría y corría para terminar de desmenuzar las pocas dudas de continuidad que tuviera. Lo bonito del fútbol es también lo más cruel.

Le honran muchas cosas, pero la que más, que nadie lo pueda tachar de oportunista. Dijo en Octubre que no seguiría. Y lo cumplió. Dijo que si alguna vez morían, sería a su manera, como ellos saben. Y lo cumplió. Dijo que el día que no pudiera más, que las fuerzas flaquearan y no sintiera el mismo anhelo por conseguir lo de siempre, lo dejaría. Y lo ha cumplido.

Divergencias aparte, ha sido un placer poder vivir sus ideas, aprender cosas de él.

Dos cosas nos deja en el papel: 

1. Su ideología, que recojo en breves frases.

 

“La vida no es ganar siempre. Cada ser humano tiene golpes, y no significa lo que ganas si no cuándo y cómo nos levantaremos. Y nos levantaremos, claro que sí”

 

“Mañana a las 20:45 saldremos a este campo, a intentar jugar al fútbol lo mejor posible. En esta sala (la de prensa), él es el puto jefe, el puto amo, el que más sabe del mundo y yo no quiero competir ni un instante. Sólo le recuerdo que hemos estado juntos 4 años. Él me conoce y yo le conozco”

 

“Nosotros sabemos ganar, porque lo hemos demostrado y este club sabe muy bien perder, porque ha perdido mucho más de lo que ha ganado”

 

“A lo mejor es así y a lo mejor soy irónico, desafiante, crecido, meo colonia…”

 

“Antes de cada partido que jugamos, un día antes o dos antes, me voy a un sótano; allí no hay luz exterior. Ahí tengo un pequeño despacho, que me lo he arreglado, me he puesto una alfombra, una luz…y allí me encierro. Y llega un momento fantástico, el que da sentido a mi profesión. Creerme que soy técnico por ese instante, ese instante, mágico, cuando me doy cuenta…a veces me dura un minuto veinte, un minuto treinta… a veces me he de ver hasta dos partidos, pero llega un punto que digo <<lo tengo: vamos a ganar mañana>>.

 

2. El vídeo motivacional de la primera champions.

 

 

La fiesta de las fiestas

25 Abr

Ya terminó…

Pero en el inicio, el rugido de la tormenta de tambores acechando, el sonido atronador de las oleadas de músicos bajando el empedrado sin aire en los pulmones, el jadeo masivo de la expectación como sonido del viento y la avalancha de sensaciones agolpadas en un mismo cuerpo.

Mis ojos, dilatados, se abren de puerta en puerta para aguzar la vista, tratando de arañar el resquicio que me permita ver de donde procede el ensordecimiento que me aturulla y me pone en alerta.

Ya bajan. Ballets, animales, imposibles combinaciones de abastracción y color, olores clásicos de antaño, decorados insólitos y espectacularidad.

 

 

Ya veo. Y me emociono, recorriendo por mi cuerpo un escalofrío que eriza hasta el último de mis poros y me llena de una forma que no sabría decir, ni explicar con la inmensidad del vocabulario y la gramática. Y se acercan, me rozan, y mi voz queda en nada al lado de la belleza dulce y enigmática del sonido, del tacto imaginario y la vista asombrada.

Ya lo noto. Me dejo llevar, un día tras otro, cada vez que el acorde vuelve y vuelve en un bucle precioso de felicidad. Y hay u castillo, y olor a pólvora, y valentía ante la lluvia y serenidad ante al emoción. Y hay, y existe, y está en el ambiente el grito desahogado de un año entero de espera para recibir el aplauso de quiénes mercen ser aplaudidos por estar durante muchas horas como espectador.

Ya se enciende. El colorido homenaje, el espectacular guión, el sibilino acento a tradición y a modernidad que impregna la ciudad cuando todo el peso de la oscuridad cae en manos de los participantes del rito y de la fiesta. Rueda el líquido, la alegría, la música y la sonrisa.

 

 

Ya despierto. Parecía un sueño, pero no lo fue. Fue el día señalado en el calendario desde hace ya mucho tiempo. Y disfruté de otro mundo, de otro tiempo, en otra ciudad. Y se conjugaron las palabras y sentimeintos más hermosos en el espacio corto e intenso: la compañía, inmejorable; el soberbio interés, inigualable; la confirmación de las sospechas, infatigables; el corazón en un puño tras la marea, inexplicable; y la imprevisibilidad de los actos, acciones y tejemanejes del dios del tiempo, que otorgaron mayor épica si se puede, inimitables.

Ya terminó… y ahora si, el maravilloso espectáculo. Volveremos a vernos, con lluvia o sin ella, pero siempre con la sonrisa de mentireta en la cara.

 

CONSEJO DEL DÍA:

“El destino es el que baraja las cartas,

nosotros los que las jugamos”

(Arthur Schopenhauer dixit)